Cuántas veces nos han contado o hemos leído algún remedio "maravilloso" para mantenernos bien aunque se haya consumido más de la cuenta. O como si haciendo esto, o aquello, la resaca, la borrachera, el colocón, pasa más rápido o simplemente se nos quita como por arte de magia.

                No digamos nada respecto a nuevos consumos o modas, del "oxy shot" emborracharse inhalando alcohol, a mojar tampones para emborracharse el "tampodka", o chupitos puestos directamente en el ojo. Son conductas, algunas de ellas de máximo riesgo, que corren como la pólvora sobre todo entre la población joven.

                Desde aquí pretendemos poner en aviso y alertar ante estos comportamientos, facilitando una información veraz y objetiva, alejada de los tópicos y los mitos.

  

                 Pero no sólo de las referidas a las sustancias que pueden generar una adicción, sino también todo lo relativo al ámbito de las denominadas nuevas tecnologías, donde el uso de las redes sociales, con internet como elemento central, puede llegarse a convertir no sólo en un instrumento de adicción sino también de riesgo para la propia vida y el de su entorno. La subida de imágenes, videos, comentarios, las "kedadas" con personas desconocidas, las horas y horas delante de una pantalla o al lado de un móvil, se han convertido en situaciones, en muchos de los casos casi habituales del día a día, que deben de ser abordadas ya que hemos pasado del uso al abuso.